VITAMINAS Y MINERALES
Minerales y Oligoelementos
La práctica deportiva aumenta el riesgo de subcarencias en minerales u oligoelementos bajo el efecto del stress (psicológico y oxidativo), de las pérdidas urinarias y sudoríficas. Todo ello supone una bajada global del rendimiento, y una alteración del estado general. Una suplementación sinérgica de minerales bajo forma desacidificante y de oligoelementos (zinc, sodio, potasio, cloro, magnesio, calcio, molibdeno, manganeso, cobre, selenio, cromo, hierro) reduce el riesgo de subcarencias, en particular en sodio, zinc y potasio.
El filtrado de agua arcillosa y el concentrado de agua de mar son ricos en oligoelementos bajo forma iónica como el calcio, el silicio, el azufre, el cobalto, el litio y el boro.
A lo largo de esfuerzos de larga duración la suplementación en sal, presente en las bebidas para el esfuerzo, es indispensable para evitar los riesgos de hiponatremía sintomática ligados a un aporte de sodio demasiado bajo en relación a la cantidad de agua ingerida.
Vitaminas B
Como cofactores enzimáticos del metabolismo glucídico y protéico, las vitaminas del grupo B son necessarias para el buen cumplimiento del ejercicio muscular.
Vitaminas y minerales anti-oxidantes
La actividad física está en el origen de un stress oxidativo responsable de un envejecimiento prematuro de las células. Un aporte sinérgico de nutrientes antioxidantes (zinc, cobre, manganeso, selenio, vitaminas A, C y E) reduce la alta producción de radicales libres relacionada al esfuerzo y sus efectos negativos.
Sales desacidificantes
La actividad física se ve acompañada de un aumento de las tasas de ácidos, tales como el ácido láctico. Estos ácidos en exceso pueden acumularse en el tejido conjuntivo y alterar la recuperación (fatiga, calambres, dolores musculares, trastornos osteo-articulares). Los citratos, los carbonatos y los bicarbonatos, por su poder tampón, luchan contra la importante producción de ácidos.
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